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Prólogo
Prefacio del autor
Aproximación al problema
La Teoría de Piaget sobre Lenguaje y Pensamiento del niño
La Teoría de Stern sobre el desarrollo del Lenguaje
Las raíces genéticas del Pensamiento y el Lenguaje
Un estudio experimental de la formación del Concepto
El desarrollo de los conceptos científicos en la infancia
Pensamiento y Palabra
Comentarios sobre las observaciones críticas de Vigotsky
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PENSAMIENTO Y LENGUAJE
PRÓLOGO
La presentación de la primera obra
de Lev S. Vygotsky traducida en nuestro medio, plantea una
doble exigencia: un bosquejo de la personalidad del autor
y del destino de su obra y un anticipo del libro que examinamos.
Vygotsky nació en 1896 y falleció en 1934.
Estudió lingüística, filosofía y
psicología. Su gran erudición literaria le sirvió
para enriquecer muchos de sus trabajos. Su labor psicológica
abarcó solo los últimos diez años de
su vida y ha quedado manifiestamente trunca. Esta impresión
se acentúa por el hecho que durante veinte años
sus obras dejaron de desempeñar, aparentemente, un
papel importante en la psicología soviética.
Sin embargo, a partir de 1956 y en forma creciente, sus libros
han sido reeditados. En 1960 se publicó incluso una
colección de trabajos suyos que hasta ese momento habían
permanecido inéditos. La reedición de esta obra
publicada por el Instituto de Psicología de la Academia
de Ciencias Pedagógicas de Moscú, corrió
a cargo de tres de sus colaboradores y discípulos más
sobresalientes, A. Leontiev, A. Luria y B. Tieplov, que figuran
entre los representantes más destacados de la psicología
soviética actual.
El libro que comentamos, Pensamiento y lenguaje, fue publicado
en 1934, pocos meses después de la muerte del autor.
Cabe preguntarse por qué, en un período de desarrollo
de la psicología con ritmo tan acelerado, una obra
publicada hace treinta años cobra tan gran importancia.
La clave para la respuesta reside, a mi entender,
en que Vygotsky abre un camino para la construcción
de una psicología científica. Su visión
del mundo estaba inspirada en la filosofía materialista
dialéctica y trató de construir una imagen de
la actividad psicológica del hombre sobre esa base,
luchando en dos frentes: por una parte, se oponía a
los intentos de "biologizar" la psicología
criticando en especial a algunos de los discípulos
de Bejterev y al conductismo de Watson; por otra, criticó
a los exponentes de la psicología tradicional que hablaban
de funciones psíquicas coma producto de la actividad
de un psiquismo autónomo, abstraído del medio.
Su camino fue el' aplicar el método histórico
genético sosteniendo que los distintos aspectos de
la actividad psíquica no pueden ser entendidos como
hechos dados de una vez para siempre, sino como producto de
una evolución filo y ontogenética, con la cual
se entrelaza, determinándola, el desarrollo histórico
cultural del hombre. Vygotsky entendía que la vida
del hombre no sería posible si este hombre hubiera
de valerse sólo del cerebro y las manos, sin los instrumentas
que son un producto social. La vida material del hombre está
"mediatizada" por los instrumentos y de la misma
manera, también su actividad psicológica está
"mediatizada" por eslabones producto de la vida
social, de los cuales el más importante es el lenguaje.
Para dicho autor, la existencia de esta mediatización
crea un abismo entre el desarrollo de la actividad psicológica
de los animales superiores, puramente biológico y el
del ser humano, en el cual las leyes de la evolución
biológica ceden lugar a las leyes de la evolución
histórico-social. Aquí se abre una de las perspectivas
criticas de la obra de Vygotsky. En algunos de sus trabajos,
aparecen superpuestos en el niño el desarrollo natural
biológico y el desarrollo cultural de una determinada
función, por ejemplo, la memoria. Esta superposición,
aparentemente mecánica de dos niveles, ha sido señalada
y criticada por algunos psicólogos, por ejemplo Rubinstein.
Sin embargo, los continuadores de Vygotsky han señalado
que esta superposición no es inherente al método
de su maestro quien planteó reiteradamente que dado
el hecho que el desarrollo orgánico se realiza en un
medio cultural, dicho desarrollo se transforma en un proceso
biológico condicionado históricamente. Vygotsky
no perdió en ningún momento de vista el que
la psiquis es una función propia del hombre como ser
material dotado de un órgano específico, el
cerebro, cuyas leyes adquieren nueva forma y son modeladas
por la historia de la sociedad. Por esta razón, la
teoría de Vygotsky es conocida como "teoría
del desarrollo cultural de las funciones psíquicas".
Es preciso aquí señalar, que pese a las críticas
citadas, que se ajustan a etapas parciales de su obra, Vygotsky
no contrapone el instrumento mediatizado cultural, a una psiquis
individual completa por sí misma. El instrumento cultural
se integra en la psiquis del sujeto, es parte fundamental
de la misma. De acuerdo a una cita esclarecedora del autor
que estudiamos: "Todas las funciones psíquicas
superiores son relaciones de orden social interiorizadas,
base de la estructura social de la personalidad". Como
ejemplo de lo expuesto está la forma en que Vygotsky
explicó el nacimiento del lenguaje interior, como interiorización
del dialogo. Volveremos sobre este aspecto al referirnos en
especial a Pensamiento y lenguaje.
Señalaremos también como muy importante el
que para Vygotsky, esta historia que plasma el desarrollo
psíquico es precisamente la historia del desarrollo
de la sociedad humana, con todas sus formas concretas de interacción.
Las ideas aquí expuestas, en forma por cierto harta
breve, están sustentadas en una gran cantidad de observaciones
de niños y en experiencias llevadas a cabo, principalmente
de acuerdo al método de la "estimulación
dual". En este método, se estudia la relación
entre dos series de estímulos, una de las cuales está
integrada por estímulos directos del medio y la otra,
por estímulos que sirven de mediadores. El esquema
sería el siguiente: E - estímulo, R - reacción
e interpuesto entre ambos, el eslabón intermedio X
que sustituye al estímulo y que en las experiencias
concretas solía estar representado por dibujos en tarjetas,
que jugaban el papel del medio nemotécnico. Esta técnica
le permitió investigar el desarrollo de la memoria
y del lenguaje.
Es interesante la relación entre las
ideas de Vygotsky y la gran corriente del pavlovismo, contemporánea
a la suya. Recordemos que Pavlov murió en 1936. En
sus trabajos, Pavlov sostuvo la necesidad de reemplazar la
psicología tradicional, por el estudio de la actividad
nerviosa superior, concepto este último que no negaba
la temática abordada habitualmente por la psicología,
pero señalaba sí la necesidad de atenerse a
una metodología rigurosamente científica. La
actividad nerviosa superior, es al mismo tiempo la actividad
refleja, condicionada e incondicionada, de los segmentos superiores
del sistema nervioso, contrapuesta a la actividad refleja
de los segmentos inferiores estudiada ya por otros autores,
Sherrington, etc. Un gran mérito científico
de Pavlov fue el haber descubierto las leyes de la neurodinámica,
aplicando, aun sin darle ese nombre, el determinismo dialéctico
en el estudio de la fisiología cerebral, al deducir
las condiciones internas del sujeto por los distintos efectos
de estímulos iguales aplicados en condiciones externas
similares. De esta manera creó las bases indispensables
para una psicología científica, creando además
el puente con la psicología específicamente
humana a través del segundo sistema de señales,
que es el lenguaje explicado en término de la actividad
cerebral refleja. Además, es preciso señalar
que Pavlov no pretendía haber cumplido con esto la
tarea concreta de la psicología, cuya función
era de acuerdo a sus palabras, "edificar la supraestructura
superior" cuyos cimientos eran colocados por él
y sus discípulos. Uno de ellos, Bykov, lo expresó
diciendo que el conocimiento de la Actividad Nerviosa Superior
debía ser completado con el conocimiento de las humanidades.
Precisamente, podríamos decir, de eso se trata. Una
de las formas concretas de esas humanidades, necesarias para
completar el concepto de Actividad Nerviosa Superior es la
Psicología que estudia las relaciones del hombre con
su medio social y su reflejo en su conciencia y en toda su
conducta. La obra de Vygotsky es considerada actualmente tanto
por sus discípulos soviéticos, como por Bruner,
como lo señaló en su prólogo a esta misma
obra, como un complemento muy importante de la obra de Pavlov.
Su importancia estriba, sobre todo, en demostrar el papel
de lo histórico y lo social en la creación y
desarrollo del segundo sistema de señales, permitiendo
así relacionar esta forma de la actividad refleja cerebral,
con las condiciones concretas de existencia de los seres humanos.
De acuerdo a esta visión actual, parecería que
la obra de Vygotsky o al menos los elementos de ésta
que hoy se revelan como más valiosos, debieran haber
sido aceptados por la totalidad de la escuela pavloviana.
No ocurrió así; y vale la pena detenernos en
este aspecto del pasado reciente para ayudar a disipar en
lo posible sus consecuencias.
Este desencuentro entre un sector importante
de la escuela pavloviana, no del pavlovismo, señaló,
y de la herencia de Vygotsky, fue un aspecto parcial del desencuentro
de dicho sector y la psicología en su conjunto. Una
razón fundamental de ese distanciamiento fue la doble
interpretación a la cual ya aludimos, del término
Actividad Nerviosa Superior. Por una parte, recordemos, se
trata de la función adaptativa superior del hombre,
y por otra, de la actividad de los sectores superiores del
sistema nervioso, que le sirve de base. Algunos autores redujeron
el concepto a esta última acepción y de tal
manera redujeron también la psicología con su
problemática específica, a la problemática
de la fisiología cerebral.
Este error, que pudo no tener mayores consecuencias, se vio
agravado por el peso del fenómeno social conocido como
culto a la personalidad que repercutió en algunos aspectos
concretos del desarrollo científico de la U.R.S.S.,
tales como la agrobiología y la psicología.
Una de las formas de manifestarse dicho fenómeno en
las ciencias, era el dar muchos fenómenos complejos
por definitivamente resueltos, en forma prematura, adoptando
como única explicación válida, una de
las corrientes en pugna que diera, al menos en apariencia,
una sensación de dominio inmediato de los fenómenos
estudiados descartando de plano las otras, considerándolas,
en forma muchas veces injusta, como opuestas al materialismo
dialéctico o como reflejo de la ideología capitalista
en el pensamiento de los sabios soviéticos. Esa tendencia
se hizo sentir prontamente sobre la obra de Vygotsky, que
fue relegada a partir de 1936, época que a grandes
rasgos coincide con el cese de la publicación de revistas
independientes de Psicología y el auge paulatino de
las tendencias "reduccionistas" dentro del pavlovismo.
Esta situación, que involucraba una crítica
destructiva de la obra de Vygotsky en su conjunto, culminó
en la sesión conjunta de las Academias de Ciencias
y de Ciencias Médicas de la U.R.S.S., en 1950, que
marca públicamente el apogeo de las tendencias negativas
que hemos señalado.
Por fortuna para la ciencia psicológica
en la U.R.S.S. y en el mundo y seguramente también
para ámbitos del quehacer humano que desbordan la ciencia
psicológica, esta situación comenzó a
modificarse a partir de 1955 y no debe llamarnos la atención
que en esa misma época haya comenzado a cobrar nuevamente
importancia en la U.R.S.S. la obra de Vygotsky, coincidiendo,
también, con la reaparición de las revistas
de psicología y la revaloración de ésta
como ciencia autónoma. De esta manera, si bien resultaría
totalmente injusto restringir la psicología en la U.R.S.S.
a Vygotsky y su escuela, dejando de lado a investigadores
como Rubinstein, Ananiev, etc., las vicisitudes de la obra
de Vygotsky resultan estar significativamente ligadas a las
vicisitudes de la psicología soviética en su
conjunto.
Señalaré nuevamente que en el desarrollo creador
de dicha psicología en el presente, las ideas de Vygotsky
desempeñan un papel muy importante, como puede comprobarse
en el análisis del libro de Leontiev Problemas del
desarrollo del psiquismo, aún no difundido entre nosotros,
pero de gran trascendencia en su medio.
Cumplida así, aunque someramente, esta presentación
del autor y del destino de su obra, podemos pasar al examen
concreto de Pensamiento y lenguaje.
En este libro se encara el problema de la
unidad y diversidad de dos aspectos fundamentales de la actividad
psicológica del ser humano, el pensamiento y el lenguaje.
Tomados en el adulto aparecen de tal manera interconectados,
que no son posible el uno sin el otro. En el hombre adulto,
efectivamente, el lenguaje es la base material del pensamiento.
Sin embargo, el estudio detallado de la actividad psicológica,
tanto normal como patológica, muestra que ambos términos,
pensamiento y lenguaje, forman una unidad dialéctica
y en ciertos momentos entran en contradicción, por
ejemplo, cuando una forma verbal inadecuada traba el curso
del pensamiento. El pensamiento tiene eslabones relativamente
independientes del lenguaje, pero no puede terminar de integrarse
sin éste, como está magníficamente expresado
en la poesía de Mandelbaum con la cual Vygotsky encabeza
el último capítulo de su libro, capítulo
que es a su vez resumen y culminación del mismo. Para
entender esta unidad e independencia relativas del pensamiento
y el lenguaje, Vygotsky los estudia a lo largo de toda esta
obra en su perspectiva filo y ontogenética. Existe
un estadio preverbal del pensamiento en los animales superiores
y en los niños. En estos últimos los puntos
de partida de los aspectos vocal y semántico del lenguaje,
son contrapuestos. En su dominio del lenguaje exterior, el
niño procede avanzando de las partes al todo, y en
cuanto al significado, las primeras palabras del niño
expresan, según Vygotsky, verdaderas sentencias, que
luego se afinan y diversifican.
El proceso de la adquisición y crecimiento del significado,
en el aprendizaje de las palabras es explicado mediante el
concepto de la unidad "palabra-significado". Este
concepto supera la imagen de una mera asociación entre
estímulos verbales y objetos, que crece luego por aposición.
De acuerdo a Vygotsky estas unidades "palabra-significado"
se desarrollan no sólo en superficie, sino también
en profundidad, en la medida en que el reflejo de la realidad,
contenido en dichas unidades, se va enriqueciendo en el curso
de la actividad de un sujeto.
Vygotsky dedica especial atención al surgimiento del
lenguaje interior y al estudio de su génesis, y critica
la hipótesis de Piaget acerca del lenguaje egocéntrico,
de acuerdo a la cual el niño hablaría fundamentalmente
para sí. De acuerdo a Vygotsky, en cambio, el llamado
lenguaje egocéntrico que se observa cuando un niño
habla sin tener aparentemente destinatario para sus palabras,
cumple también una función social de comunicación
y es precisamente este tipo de lenguaje, el que al ser incorporado,
interiorizado, da lugar al nacimiento del lenguaje, interior.
En efecto, se observa que en el período en el cual
el niño cesa de manifestar exteriormente dicho lenguaje
egocéntrico, puede ponerse de relieve también,
con toda claridad, la existencia del diálogo interior,
consigo mismo. Éste es un ejemplo, como señalamos
antes, del concepto de interiorización de las relaciones
de orden social, en el proceso de plasmarse las funciones
psíquicas superiores.
Más adelante Vygotsky estudia las características
del lenguaje interior, marcando las etapas de transición
entre éste y las formas externas, totalmente manifiestas,
del lenguaje. Para esto se vale, entre otros ejemplos, de
un análisis notable de un fragmento de la obra de L.
Tolstoi, Ana Karenina.
Sería intento fallido de antemano
e innecesario, tratar de reflejar aquí toda la riqueza
de este libro. Quiero señalar tan sólo la importancia
de dos aditamentos a la edición norteamericana del
mismo, que data de 1962. Uno de ellos es el prólogo.
de J. S. Bruner, fundador de la corriente llamada "New
look on perception" (Nueva visión en percepción)
que representa en su patria una reacción que podemos
estimar valiosa contra la rigidez excesiva de la teoría
de la Gestalt y su abstracción casi total del papel
de la experiencia vital de los seres humanos. Para él
y en forma consecuente con toda su postura en psicología,
lo más notable de la obra de Vygotsky es que da elementos
para comprender la adquisición de la individualidad.
Al mismo tiempo reconoce su importancia en la lucha "por
la conciencia", es decir, por recuperar el valor de la
mediatización interna entre estímulo y respuesta,
problema que preocupa también a muchos representantes
progresistas de la psicología norteamericana, en el
presente.
Merece también atención el apéndice
que contiene las opiniones de Piaget acerca de las críticas
que Vygotsky realizara a su concepción. Extraño
diálogo en el cual una respuesta se produce décadas
después de la desaparición de uno de los participantes
y da prueba de la marcada incomunicación que existió
entre sectores muy importantes de la ciencia psicológica
contemporánea. Piaget es, en efecto, un psicólogo
que ha aplicado en forma consecuente el método genético
para comprender las funciones psíquicas más
complejas. Importa señalar que Piaget acepta en lo
fundamental las críticas llevadas a cabo a su concepto
de lenguaje egocéntrico y aunque a su vez esboza algunas
críticas a otros aspectos, destaca la originalidad
y el valor creador de Vygotsky.
La edición en lengua inglesa de este libro representó
así un paso importante en el restablecimiento de la
comunicación entre escuelas psicológicas, que
conservando su individualidad y la agudeza de su aparato crítico,
pueden beneficiarse de las observaciones y datos experimentales
logrados por cada una de ellas.
Tengo plena confianza en que la edición
de Pensamiento y lenguaje en lengua española, en nuestro
medio, ejercerá una influencia positiva en el quehacer
y en la intercomunicación de los psicólogos
y también, en otros representantes de las ciencias
del hombre como educadores y lingüistas.
José Itzigsohn
Palabras clave: Vygotsky, Vygotski, Vigotsky, Vigotski.
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