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La psicología del arte
La Psicología del Arte estudia los
fenómenos de la creación y la apreciación
artística desde una perspectiva psicológica.
Han sido trascendentales para el desarrollo de esta disciplina
contribuciones tales como las de Fechner, Freud, la escuela
de la Gestalt (dentro de la que destacan los trabajos de Rudolph
Arnheim), Vigotsky y Gardner.
Los objetivos se comparten con otras áreas,
particularmente con aquellas que hacen referencia a los procesos
básicos (como la Percepción, la Emoción
y la Memoria) y a las funciones superiores del pensamiento
y el lenguaje. No obstante, estas relaciones no se ciñen
al área de conocimiento que incumbe a la Psicología
Básica, ya que la Psicología del Arte también
se relaciona en esencia con áreas como la Psicobiología,
la Psicopatología, los estudios de Personalidad, la
Psicología Evolutiva o la Psicología Social.
En cuanto a las relaciones que la Psicología del Arte
mantiene con otras disciplinas, se han de destacar las aportaciones
esenciales de la Filosofía para la comprensión
de los fenómenos estéticos, y también
es de gran importancia, por ejemplo, la aportación
de la Historia del Arte. La vinculación entre la Psicología
del Arte con las disciplinas mencionadas muestran la necesidad
de un trabajo interdisciplinario.
La tarea que ocupa a la Psicología del Arte es, por
tanto, de una elevada complejidad. Por otra parte, la Psicología
del Arte es un campo nuevo en muchos países.
La psicología del arte trata de elaborar teorías
acerca tanto de la actividad creativa como de la perceptiva,
utilizando los conceptos y principios en uso de la psicología
científica. En inglés, las referencias que podemos
encontrar son abundantes; pero en español existe una
menor cantidad de trabajos editados, tratándose en,
la mayoría de los casos, de textos basados en el psicoanálisis.
Una de las principales cuestiones que la Psicología
del Arte se plantea es el hecho de si el gusto individual
es lo suficientemente inconcluso como para no permitir el
desarrollo de la misma.
La verdad es que los gustos estéticos no son tan individuales
como la mayoría creemos. Pongámonos en el caso
de que nos encontramos ante un grupo grande de personas, las
cuales a la hora de seleccionar determinadas obras, nos veremos
ante la situación que existe una preferencia general
por algunas de ellas. Pero esto no es lo único, sino
que cuanto más similares sean en edad, grupo étnico
y nivel socio-económico, más claramente se verá
esta coincidencia de gustos estéticos. Esto nos demuestra,
además, que la valoración artística está
en gran medida relacionada con el medio histórico-cultural
en el que vive cada individuo.
La palabra arte proviene de un antiguo vocablo de origen pre-helénico
(artao), que viene a significar aquello
que debe ser juntado, unido o algo que une.
De manera, en sus orígenes, el Arte sería todo
aquello que tiende a unir partes separadas. Pero, ¿a
qué tipo de partes nos referimos?. Principalmente,
el arte une al creador con su obra, con él mismo y
con todo aquel que accede a la misma. De este modo al arte
podría comprenderse como un modo de comunicación
que sigue unos patrones algo particulares, dependiendo del
tipo de obra a la que nos refiramos. Por ejemplo: en la música,
será el sonido; en la pintura, los materiales pictóricos;
en la danza, el movimiento
, etc.
Pero en la obra de arte también está la historia,
lo religioso, lo económico, lo político, el
momento cultural, lo institucional,... Se podría decir
que el arte es un testigo que da cuenta de las distintas épocas
de la vida del hombre.
Bien es cierto que en algunos artistas no existe ese vínculo
social, pero al hombre no le es posible escapar al entorno
cultural en el que se desarrolla. Tenemos ejemplo de esto
en la Historia del Arte, en la que se estudia la trayectoria
de muchos artistas que se sumergieron tanto en su propia interioridad,
que el legado que transmitieron fue su misma intimidad, sus
características singulares. Y creo que un grupo significativo
de ello son los pintores surrealistas (como Salvador Dalí
),
tan relacionados con los temas vinculados al Inconsciente.
Este vínculo con la interioridad podemos encontrarlo
también en la Literatura, en la música, etc.
La fantasía a la que nos referimos en el arte tiene
su parte inconsciente y su parte consciente, y éstos
están básicamente ligados a la técnica
en la que toda obra de arte se sostiene, ya que sin ésta
no podría componerse la misma y adquirir su status.
El arte tiene un cierto status, ya que perdura
a lo largo del tiempo, y forma parte indisoluble de nuestra
vida cotidiana.
El arte es una necesidad, y existen muchas formas del mismo,
no el mero arte plástico que a todos nos viene a la
cabeza cuando mencionan este concepto. Ejemplo de ello es
el arte de la Comunicación, de sostener la Paz, de
los Valores Éticos y Morales. Y todo tipo de arte cae
a menudo en oscuros abismos. Esto es así por que todos
y cada uno de nosotros puede hacer de su vida una algo
creativo, al servicio de nosotros mismos y de los demás.
Por eso el arte estaría al servicio de la misma vida.
La relación entre el arte y los procesos de internalización
humana constituyen uno de los instintos más remotos,
y esa interdependencia profunda ha estado significando una
gran fuente de saber, sobre todo en aquellas ciencias que,
como la Psicología, integran el vasto campo de las
"Humanidades".
La Psicología del Arte es un campo en plena expansión,
que ha aportado una gran variedad de conocimientos significativos,
entre ellos la relación del arte con las psicopatologías,
las diferentes personalidades, comportamientos diferenciales,
etc.
El arte es un componente más (e indispensable) de
las culturas, proponiéndose dentro de cada cual investigaciones
que suelen relacionar el arte con los componentes sociales,
analizando también diversos momentos históricos
y problemas de la sociedad en la que se encuentre integrado,
ya que en una sociedad el arte es tan necesario como los lazos
sociales o los procesos de subjetivación .
Multitud de psicoterapeutas han podido comprobar los efectos
curativos del arte, a nivel individual y también grupal.
Las personas que reciben este tipo de terapia valoran mucho
las incursiones artísticas, y para el profesional,
además de ampliar y enriquecer sus recursos, puede
reorientar y darle otro sentido al trabajo realizado hasta
el momento.
El arte libera la subjetividad de la persona, se puede utilizar
para la resolución de conflictos, poniendo el énfasis
en que se trata de una experiencia individual, pero con la
posibilidad de crear lazos de comunicación con los
iguales. La sensibilidad artística permite expresarse
a la persona tal cual es, sin los efectos del orden social.
Arte-terapia es la nominación genérica de un
área que incluye aquellas prácticas psicoterapéuticas
que utilizan la expresión artística como mediación.
Tiene como base una concepción de arte vigente a partir
de la post-guerra y que niega por completo el clásico
mito del artista como un genio que vive fuera de los límites
de la normalidad en su tiempo. De hecho, esta área
ha tenido un gran desarrollo en la segunda mitad del siglo
pasado y variados ámbitos de los servicios sociales:
educadores, asistentes sociales, psicólogos, etc.,
acuden a los trabajos y técnicas artísticas
en la actualidad como elementos que enriquecen aquellos recursos
orientados hacia el cambio de la conducta subjetivada y las
conexiones sociales.
Antecedentes
Este tipo de terapia funciona desde hace varias décadas,
mediante programas de rehabilitación que utilizan técnicas
como la escritura, la música, la pintura, etc. No obstante,
la incorporación de estas técnicas a los hospitales
ha sido tanto lenta como dificultosa.
En 1962 se realizó el Primer Taller de Terapia Dinámico
Expresiva, una experiencia terapéutica con niños
a través de la pintura, coordinada por Fazakas, Y.
y Martínez, Y. en la Clínica Psiquiátrica
de Niños y Adolescentes del Hospital Pereira Rossell.
En ese mismo hospital, en 1974, se constituyó un grupo
de psicoterapia psicoanalítica de grupo de niños
con técnicas expresivas, coordinado por Irrisarri,
Y. y otro grupo paralelo de padres, coordinado por Fazakas,
Y., que siguen en actividad. Sierra, M. y Casaravilla, G.
coordinaron uno de dichos talleres entre 1987 y 1989. Este
grupo de trabajo docente-asistencial prolonga lo que fue inicialmente
la Policlínica Médico-Psicológica del
Hospital Pedro Visca.
La AUPPE (Asociación de Psicología y Psicopatología
de la Expresión) fue fundada en 1963, a partir de los
trabajos promovidos por Carrasco, J.; Martínez, Y.
y Fernández, M. desde el año 1956, referidos
a la rehabilitación psíquica a través
de la expresión. En 1990 se realizaron las Primeras
Jornadas sobre Creatividad.
En 1991 se creó E-tche-pare, un grupo
de teatro integrado por pacientes de la Colonia Etchepare,
dirigido por Gold, A., y que sigue en funcionamiento bajo
la coordinación de Cabezas, A.
La utilización sistemática de técnicas
expresivas para la prevención y la promoción
de salud ha sido poco frecuente. SaludArte (Fundación
para la Promoción de Salud a través del Arte
y el Humor), fundado y dirigido por Friedler, R. en 1999,
está integrado por artistas y profesionales de la salud
que emplean técnicas de mediación artística
(técnicas teatrales, musicoterapia, artes plásticas,
narración oral, títeres, psicodrama, etc.) como
vehículo para movilizar el despliegue del humor y la
imaginación.
En los espacios curriculares de la formación universitaria
del Psicólogo, el arte ha estado presente de manera
ocasional en algunas cátedras y en el Espacio de Psicoanálisis
y Literatura creado por R. Lubartowski en el Área de
Psicoanálisis desde donde se han realizado actividades
dentro de Facultad de Psicología y en coordinación
con la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.
Cada vez son integradas en mayor medida las manifestaciones
artísticas en muchos cursos mediante el cine, la literatura,
fotografía y teatro.
El estudio de la relación entre Arte y Psicología
se basa en los objetivos de estimular, investigar y experimentar
los procesos creativos. Se están utilizando como un
dispositivo pedagógico con el que nos sea posible generar
recursos que nos ofrezcan el acceso a una gran diversidad
de prácticas.
Lo que se busca es poder recuperar el placer estético
que obtenemos mediante el descubrimiento, y comprender la
subjetividad de una manera distinta.
Todas estas técnicas que relacionan la Psicología
y el Arte implican una forma de ver, de percibir y oír,
de escribir
que sólo resulta accesible a personas
abiertas, sensiblemente hablando, a lo creativo y a la imaginación
estética que surgen del sufrimiento psíquico
y social. Se hace uso de la creatividad humana para afrontar
y superar el dolor, pero también para extraer de él
una nueva forma de crear.
No se persigue el encontrar nuevos modelos, sino que se trata
de abrir senderos hacia lo complejo, sin dejar de lado el
aspecto esencial de la experiencia vital.
Los psicólogos profesionalizados en el área
de las artes plásticas, pueden utilizar la producción
creativa como mediador en la relación terapéutica
atendiendo cuestiones relacionadas con el psiquismo, la subjetividad,
la cultura y la sociedad.
La actividad profesional del psicólogo arteterapeuta,
dentro del campo de la salud mental, le ofrece la posibilidad
de trabajar en ámbitos tan diversos como la atención
psicosocial, y prestando ayuda en todas aquellas problemáticas
relacionadas con el psiquismo, la subjetividad, la cultura
y la sociedad. Está demostrado que la expresión
artística optimiza los alcances psicoterapéuticos.
El arte, dada su similitud y la relación que inconscientemente
solemos hacer con el juego, permite relacionar lo interno
y lo externo, evocando y transformando lo traumático.
No se trata de la creación de una nueva cura psicológica,
sino de una invitación a la reflexión acerca
de una forma de trabajo en salud mental, que conjuga arte
y salud mental, creatividad y psicología.
Las transiciones psicológicas no lo serían
si no fuese en relación a los aspectos socio-histórico-culturales.
El arte debemos considerarlo un poco como juego, y un poco
como trabajo, o tal vez uno como la relación entre
ambos.
Las inquietudes profesionales han llevado a abrirse a los
que se dedican al estudio de esta disciplina hacia la investigación,
y también en el campo de otras ciencias, para así
comprender que el recurso del que se haga uso implica algo
más que el psicoanálisis y de la psicología.
El objetivo es lograr un creciente enriquecimiento para el
manejo de la herramienta utilizada por el mediador terapéutico.
Juego y arte
Al comparar el juego con el arte son muchos los elementos
que intervienen para llegar a una conclusión concreta.
Cuando hablamos de juego, podemos hacerlo refiriéndonos
a alguno de los muchos tipos de juego existentes. Para diferenciar
un tipo de juego de otro, podemos observar que unos parten
de un estímulo exterior, pero éste carece de
una propuesta estandarizada a la que haya que dar respuesta
con una técnica y método determinados, como
sí lo es para los estímulos propuestos por los
juegos de reglas.
Pero ¿qué es lo que asemeja al juego y al arte?
¿qué es lo que hace posible jugar y crear?.
Al artista también le gusta apoyar lo que imagina,
en objetos y circunstancias de la vida real, visibles y tangibles.
Jugar es común a todos los seres humanos, pero no
el ser artistas. La creatividad artística está
potencialmente latente en todo ser humano, pero el hecho de
que se despliegue o no es distinto. Este despliegue se deberá
cuestiones muy diversas, como son la inquietud personal o
condicionamiento cultural, por ejemplo. La actividad artística
será elegida por cada persona, conforme a una causalidad
determinada. Los elementos para expresarnos que las distintas
artes ofrecen, comparten entre ellos el hecho de que todos
son vías regias para la expresión.
Por tanto, la actividad que se lleva a cabo dentro del consultorio-taller,
contempla el uso de los diversos elementos artísticos
como medios de expresión creativa, para cuyo resultado
es más relevante )su valor estético que lo verbalizado
a nivel afectivo y emocional.
La Psicología del Arte puede utilizarse dentro de
un amplio espectro terapéutico, además de interdisciplinariamente
como herramienta educativa, laboral y sanitaria. Se ha demostrado
que el arte permite el desarrollo de lo psíquico, así
como de lo social, de la diversidad cultural, etc.
Si juego y arte están relacionados, la renuncia al
placer que alguien pueda extraer del juego será meramente
aparente. Por lo que se refiere a lo subjetivo mental y a
lo objetivo formal, la utilización del elemento lúdico-creativo
ligado a la relación psicoterapéutica, todo
ello tratado desde la idea de un espacio intermedio potencial,
en el que se encuentra ubicada la experiencia cultural, debe
plantear arte y juego como elementos que encajan tanto aspectos
subjetivo mentales como objetivo formales.
Y como el jugar es arte, aqui se mezclan
dos objetivos fundamentales desde el campo de vista psicológico;
primero el aspecto cognitivo del sentido del arte, es decir,
las bases socio-ulteriores del ente formal, que se conoce
como ser humano; y luego el amplio expectro exterior del horizonte
tardío ya que "una persona poco creativa, puede
ser, en terminos absolutos, más creativo que un gato
creativo" (Sigwer 1978).
In Fieri.
Bibliografía
ÁLVAREZ VILLAR, A. 1974. Psicología
del Arte. Madrid, Biblioteca Nueva.
ARNHEIM, R. 1989. Nuevos ensayos sobre psicología del
arte. Madrid, Alianza Editorial.
SCHUSTER, M. 1982. Psicología del arte: cómo
influyen las obras de arte. Barcelona, Blume.
LEONIDAS MANSILLA 1956. Psicología del Arte. Barcelona,
Paidós.
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