Teoría del desarrollo
mental y problemas de la educación
El origen y el desarrollo de las funciones
mentales superiores
La filosofía
de la ciencia
Metodologías
de la investigación psicológica
La
relación entre el aprendizaje y el desarrollo humano
La formación
conceptual
La
relación entre el lenguaje y el pensamiento
La psicología
del arte
El
juego entendido como un fenómeno psicológico
El
estudio de los trastornos del aprendizaje
El desarrollo
humano anormal
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El origen y el desarrollo de las funciones
mentales superiores
Para Vigotsky existen dos tipos de funciones
mentales: las inferiores y las superiores. Las funciones mentales
inferiores son aquellas con las que nacemos, son las funciones
naturales y están determinadas genéticamente.
El comportamiento derivado de las funciones mentales inferiores
es limitado; está condicionado por lo que podemos hacer.
Las funciones mentales inferiores nos limitan en nuestro
comportamiento a una reacción o respuesta al ambiente,
(Aquí puede verse una crítica adelantada al
conductismo). La conducta es impulsiva.
Las funciones mentales superiores se adquieren y se desarrollan
a través de la interacción social. Puesto que
el individuo se encuentra en una sociedad específica
con una cultura concreta, Las funciones mentales superiores
están determinadas por la forma de ser de esa sociedad:
Las funciones mentales superiores son mediadas culturalmente.
El comportamiento derivado de Las funciones mentales superiores
esta abierto a mayores posibilidades. El conocimiento es resultado
de la interacción social; en la interacción
con los demás adquirimos conciencia de nosotros, aprendemos
el uso de los símbolos que, a su vez, nos permiten
pensar en formas cada vez más complejas. Para Vigotsky,
a mayor interacción social, mayor conocimiento, más
posibilidades de actuar, más robustas funciones mentales.
De acuerdo con esta perspectiva, el ser humano
es ante todo un ser cultural y esto es lo que establece la
diferencia entre el ser humano y otro tipo de seres vivientes,
incluyendo los primates. El punto central de esta distinción
entre funciones mentales inferiores y superiores es que el
individuo no se relaciona únicamente en forma directa
con su ambiente, sino también a través de y
mediante la interacción con los demás individuos.
La psicología propiamente humana es un producto mediado
por la cultura. Podría decirse que somos porque los
demás son. En cierto sentido, somos lo que los demás
son.
Para Vygotsky, las funciones mentales superiores
se desarrollan y aparecen en dos momentos. En un primer momento,
las habilidades psicológicas o funciones mentales superiores
se manifiestan en el ámbito social y, en un segundo
momento, en el ámbito individual. La atención,
la memoria, la formulación de conceptos son primero
un fenómeno social y después, progresivamente,
se transforman en una propiedad del individuo. Cada función
mental superior, primero es social, es decir primero es interpsicológica
y después es individual, personal, es decir, intrapsicológica.
Cuando un niño llora porque algo le duele, expresa
dolor y esta expresión solamente es una función
mental inferior, es una reacción al ambiente. Cuando
el niño llora para llamar la atención ya es
una forma de comunicación, pero esta comunicación
sólo se da en la interacción con los demás;
en ese momento, se trata ya de una función mental superior
interpsicológica, pues sólo es posible como
comunicación con los demás. En un segundo momento,
el llanto se vuelve intencional y, entonces, el niño
lo usa como instrumento para comunicarse. El niño,
con base en la interacción, posee ya un instrumento
para comunicarse; se trata ya de una función mental
superior o las habilidad psicológica propia, personal,
dentro de su mente, intrapsicológica.
Esta separación o distinción entre habilidades
interpsicológicas y habilidades intrapsicológicas
y el paso de las primeras a las segundas es el concepto de
interiorización. En último término, el
desarrollo del individuo llega a su plenitud en la medida
en que se apropia, hace suyo, interioriza las habilidades
interpsicológicas. En un primer momento, dependen de
los otros; en un segundo momento, a través de la interiorización,
el individuo adquiere la posibilidad de actuar por si mismo
y de asumir la responsabilidad de su actuar. Desde este punto
de vista, el proceso de interiorización es fundamental
en el desarrollo: lo interpsicológico se vuelve intrapsicológico.
In fieri.
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